Categoría: Propuestas

Autodeterminación fiscal

“El contribuyente es ese que trabaja para el gobierno sin haber pasado una oposición”, Ronald Reagan.

 

El gobierno de Pedro Sánchez planea subidas de impuestos: subidas en el IRPF que afectarán a todos los ciudadanos, subidas en el Impuesto de Sociedades, que frenarán la creación de empleo, subida al diésel, que hundirá a las pequeñas empresas, impuestos a la banca, que pagaremos todos los ciudadanos, nuevos impuestos a las empresas tecnológicas, que pagaremos todos los consumidores, subidas de la cotizaciones a la Seguridad Social, que reportarán una importante disminución de la nómina de los trabajadores asalariados.

 

¿Pagamos pocos impuestos?

 

Según Pedro Sánchez en España se pagan pocos impuestos, sin embargo, la realidad es muy diferente, pues en todos los tramos de renta (bajas, medias y altas) el contribuyente español soporta en el IRPF una carga tributaria mucho mayor a la que encontramos en Reino Unido, Alemania o Francia:

 

Ya en el 2014 la Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget) advirtió de que, tras las últimas subidas de impuestos, el esfuerzo fiscal en España se sitúa en torno al 40%, el más elevado de la Eurozona.

 

Pedro Sánchez es partidario de aumentar la presión tributaria pasando del 38 % al 42 % del PIB. El líder socialista se ha quejado de que los ingresos públicos en España representan el 38% del Producto Interior Bruto, y quiere que los impuestos representen el 42 % del PIB, es decir que quiere expropiarnos a todos y cada uno de los españoles un 42 % de nuestros ingresos. Eso se llama explotación.

 

Los impuestos son algo más que el IRPF, y el IVA

 

En España actualmente existe una multitud de figuras impositivas: IRPF, Impuesto sobre Sociedades, Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, Impuesto sobre Patrimonio, IVA, Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, Renta de Aduanas, el Impuesto sobre las Bebidas Alcohólicas, el Impuesto sobre Hidrocarburos, el Impuesto sobre las Labores del Tabaco, el Impuesto sobre la Electricidad, Impuesto sobre el Carbón, Impuesto sobre Matriculación …; a esto hay que añadir las miles de tasas – como el pago de vado permanentes en los aparcamientos, las renovaciones del DNI y el pasaporte, las tasas portuarias, la tasa de basuras …- , y las contribuciones especiales, además de las cotizaciones a la Seguridad Social que aunque técnicamente no son un impuesto, tal y como están concebidas suponer un verdadero impuesto depredador, pues más de un 35 % de la nómina que cobra cualquier ciudadano se lo lleva el Estado.

 

Concretemos. Cuanto nos robo el estado de nuestra nómina.

 

Pongamos un ejemplo. Un trabajador que ingrese 1.600 euros netos al mes, casado, con un hijo, coche y piso en propiedad, abonará un total de 15.963 euros al año para el pago de impuestos (directos e indirectos) y cotizaciones sociales, lo que equivale al 50,36% de su nómina real (31.696 euros). Es decir, trabajará para el Estado 184 días al año (hasta el 3 de julio). En concreto, destinará 3.578 euros en concepto de IRPF; 8.845 euros al año en cotizaciones sociales (la empresa abona 7.296 y el trabajador los 1.549 euros restantes); 2.147 por el IVA; 921 en Impuestos Especiales (alcohol, hidrocarburos, tabaco); y 471 en otros impuestos municipales y autonómicos (IBI, impuesto de circulación, etc.).

 

Los mileuristas no existen.

 

El sueldo más frecuente en España ronda los 1.000 euros al mes (12.000 euros netos al año divididos en doce pagas). Sin embargo, la nómina real de los mileuristas (coste laboral), antes de abonar IRPF y cotizaciones, asciende a 1.523 euros al mes (18.283 euros al año). Es decir, la empresa abona un total de 1.523 euros al mes para que un trabajador ingrese 1.001 euros limpios en su cuenta. El Estado se embolsa 522 euros de la nómina mensual de un mileurista en concepto de IRPF y cotizaciones, el 34,33% de su sueldo, y todavía algunos dicen que el empresario es único culpable de los sueldos indignos.

 

¿Todos los españoles pagamos los mismos impuestos?

 

La variable que nos permite cuantificar el peso de los impuestos en relación con la renta de los contribuyentes lleva por nombre Índice de Frank.

 

El cálculo del Índice de Frank se obtiene como el cociente entre la presión fiscal (recaudación sobre PIB) y el PIB per cápita (aproximación a la renta media de cada región), multiplicando este resultado por 1.000. Haciendo este ejercicio, el promedio nacional de España arroja resultados superiores a los observados en países como Alemania o Noruega. Y es que, del mismo modo que no es lo mismo cobrar el 20% o el 40% de sus ingresos a un madrileño que a un extremeño, tampoco es lo mismo cobrar el 20% o el 40% de sus ingresos a un alemán o un noruego que a un español.

 

Santiago Calvo ha desarrollado un cálculo del Índice de Frank para las comunidades autónomas. El promedio nacional del Índice de Frank es de 0,16 puntos, comprobándose que el mayor esfuerzo fiscal de nuestro Estado Autonómico está en Extremadura, donde el Índice de Frank arroja una nota de 0,25, muy por encima del promedio del 0,16 que se estima para el conjunto del país.  Igualmente preocupante es el 0,23 de Andalucía, que ocupa el segundo puesto, o el 0,21 y el 0,20 de Castilla-La Mancha y Murcia, tercera y cuarta en la clasificación. Por debajo de estos registros, pero por encima del promedio nacional, aparecen Asturias (0,19), Valencia (0,18), Cantabria (0,18), Galicia (0,18), Canarias (0,18), Melilla (0,18), Ceuta (0,17), Castilla y León (0,17) y Baleares (0,16), siendo la Comunidad de Madrid la que menos esfuerzo fiscal pide a sus ciudadanos.

 

En que se gasta nuestro dinero

 

Es evidente que el poder público malgasta el dinero que tanto nos cuesta ganar. El Gobierno del Estado, las Comunidades Autónomas, y los Ayuntamientos no tienen reparos en aumentar su poder recaudatorio, expandiendo un gasto cada día más insoportable para el pueblo español, derrochando nuestro dinero en sus caprichos ideológicos, convirtiéndose de esta manera en gobiernos sátrapas que esquilman la riqueza de las familias.

Se podría estudiar los miles de millones malgastados en subvencionar a los partidos políticos, en subvencionar a cientos de asociaciones encargadas de difundir el odio y la falsa victimización (asociaciones defensoras de la ideología de género), o estudiar los millones malgastados en proyectos innecesarios, o derrochados en proyectos improvisados y mal gestionados, pero sin necesidad de entrar en ese estudio te ofrecemos algunos gastos para que puedas opinar ( datos obtenidos para el año 2017 de la página web https://dondevanmisimpuestos.es/politicas#view=functional&year=2017 , referentes únicamente a los gastos del Estado Nacional, no incluyendo los gastos que las diversas Comunidades Autónomas pueden realizar en similares partidas presupuestarias) :

Presidencia de Gobierno, actividad legislativa, control constitucional (y otros conceptos calificados como alta dirección) : 651.812.030 €

Acciones a favor de los inmigrantes: 312.802.760 €

Cinematografía: 84.808.660 €

Elecciones y partidos políticos: 72.149.330 €

Violencia de género: 31.728.180 €

Publicidad de normas legales: 30.585.840 €

Igualdad: 19.718.130 €

 

Y ahora te damos solo dos datos para que puedas opinar.

Frente a los 312.802.760 € que el Estado destina para acciones a favor de los inmigrantes, solo se destina 57.475.680 € en acciones a favor de los emigrantes españoles en el extranjero.

Para subvenciones al cine el Estado derrocha 84.808.660 €, y sin embargo solo dedica a enseñanzas universitarias la cantidad de 124.384.670 €.

Aquí jugamos todos. La solución de Mayoría Social.

 

Desde Mayoría Social consideramos que la situación de depredación fiscal es insostenible, y consideramos necesario poner coto a la insaciable voracidad fiscal de la partitocracia, por ello ofrecemos dos tipos de soluciones:

A corto plazo:

–          Aprobar con carácter urgente y provisional una “Ley de Autodeterminación Fiscal del Pueblo Español” en la que se permitirá a cada contribuyente elegir la Comunidad Autónoma en la que desea tributar, independientemente de su lugar de nacimiento o residencia, posibilitando que cada contribuyente decida la Comunidad Autónoma en función de sus preferencias, ejercitando su libertad contributiva y facilitando entre las Comunidades Autónomas la reducción impositiva.

–          Aprobar con carácter urgente una “Ley de reducción de Subvenciones y Ayudas Públicas” que permita una drástica reducción del gasto destinado a apoyar asociaciones y organizaciones políticas y sociales que tienen como único fin la propagación de ideologías sociales y políticas. El ahorro fiscal conseguido con dicha reducción tendrá que destinarse a la reducción de la carga impositiva.

A largo plazo:

–          Elaboración de una “Carta de Libertades Fiscales del Pueblo Español” en la que se concretará el reparto social (y fiscal) del poder político, y la fijación de los grupos de interés que tendrán que ser consultados necesariamente antes de la aprobación de cualquier nuevo impuesto. Igualmente, en dicha Carta se tendrá que fijar los medios de producción de titularidad familiar, y el producto del ahorro acumulado, sobre el que se garantizará la exención fiscal de los principales impuestos. Del mismo modo en la Carta de Libertades Fiscales se fijará la forma de cálculo de la capacidad contributiva total de cada persona y familia, garantizándose un techo máximo de presión fiscal de obligado cumplimiento para la Administración General del Estado y las administraciones locales, techo máximo de presión fiscal que se reconocerá como Derecho Fundamental, estableciéndose el límite máximo de presión fiscal que puede soportar cada ciudadano individual, cada familia española, y cada empresa en consideración a su tamaño.

Nuestra campaña

 

Mayoría Social trabajará para conseguir que nuestros políticos aprueben la “Carta de Libertades Fiscales del Pueblo Español”, pero mientras conseguimos nuestro verdadero objetivo, es necesario trabajar a corto plazo, y por ello te pedimos que difundas en redes sociales nuestra campaña por la autodeterminación fiscal.

Si para la partitocracia existe la autodeterminación de lo que ellos llaman naciones históricas, y para la ideología de género es posible rebelarse contra la naturaleza mediante lo que ellos llaman la autodeterminación sexual, ¿por qué nosotros no vamos a defender la autodeterminación fiscal?

A diferencia de los nacionalistas, y de los ideólogos de género, nosotros si luchamos por la libertad del pueblo español; por la libertad de un noble pueblo esclavizado por unas leyes fiscales que tratan de destruir a la clase media, mediante la expropiación de sus bienes, y de su trabajo.

Difunde nuestra campaña en redes sociales.

 

Te recomendamos nuestro vídeo sobre la liberación fiscal.