Defensa de la dignidad del ser humano

Por eso no toleramos la negación de los derechos naturales de nadie.

Por eso, nos manifestamos en contra del aborto, que niega el derecho del nasciturus a ser reconocido como un ser humano digno y distinto a todos los demás, y que por tanto exige la protección del derecho para garantizar su derecho a la vida. Igualmente, la vida debe ser protegida hasta su terminación natural.

Por eso nos mostramos igualmente en contra de la inmigración económica forzada y masiva. Y es que todo ser humano tiene derecho a vivir en su tierra. No es de justicia las apelaciones que se hacen a favor de la inmigración. Y es que el favorecimiento de la misma solo tiene por objeto atraer migrantes, que dolorosamente sufren el desarraigo de su tierra, con la finalidad de privar a sus países de origen de una población joven y decidida que pueda contribuir a sacar a su pueblo de la postración en la que viven. Tal población es traída a España, por lo demás, con la doble finalidad de poder aumentar los beneficios empresariales – al poderles pagar unos sueldos más bajo que aquellos que los españoles aceptarían-, y de poder borrar nuestra identidad.

Por eso, las proclamas a favor de la inmigración ocultan la falta de respeto a la dignidad del migrante, que es utilizado como instrumento para impedir el progreso de su patria de origen y poder rebajar las condiciones laborales y la identidad nacional de la nación de destino.